El carsharing eléctrico - Emovili

El carsharing eléctrico

El carsharing eléctrico

El carsharing eléctrico

El uso de los vehículos, tal y como lo conocemos, está experimentando grandes cambios. Cada vez están surgiendo más formas alternativas de desplazarse. Una de las más populares en grandes ciudades como Madrid es el carsharing. Esta iniciativa consiste en que varios usuarios compartan un mismo coche, y está a medio camino entre el coche privado y el transporte público. Pero no es lo mismo que compartir coche para ir al trabajo. El usuario puede hacer un uso individual de cualquiera de los vehículos de la flota durante minutos. Aunque se contempla la posibilidad de hacerse durante horas o incluso un día entero. Y cuando éste lo deja, otro usuario puede hacer utilizarlo.

El carsharing es positivo tanto para el medio ambiente como para los conductores. Por un lado, reduce el número de coches en circulación en las ciudades. Un mismo vehículo eléctrico puede servir para cubrir las necesidades de desplazamiento de varias personas. Por otro, es la alternativa perfecta al vehículo privado. Al utilizar este tipo de vehículos, el usuario elimina todo tipo de gastos relacionados con el mantenimiento, los impuestos o los seguros.

¿Cómo funciona el carsharing?

Lo primero que debe hacer aquel conductor interesado en el carsharing es registrarse en la empresa que ofrezca el servicio. Una vez hecho esto, recibirá una tarjeta que le permite abrir los coches de la flota. Dependiendo de la compañía, se pagará por tiempo o por kilometraje, y la facturación total se paga mensualmente. Esto lo convierte en una forma muy cómoda de moverse por la ciudad.

Existen dos métodos de uso del carsharing. El primero es parecido al alquiler convencional. El usuario acude a una sede fija a recoger el vehículo y lo devuelve en el mismo lugar. El segundo es más cómodo para los usuarios y se basa en el free-floating. Es decir, los vehículos se encuentran repartidos por la ciudad. A través de una aplicación, el conductor localiza el que más cercano esté a su posición. Tras usarlo, puede dejarlo en cualquier sitio, donde el próximo usuario podrá cogerlo.

El carsharing eléctrico

El carsharing reduce el carbono

Las iniciativas por parte de empresas dedicadas al carsharing están suponiendo un cambio de paradigma. El hecho de poder desplazarse cómodamente por la ciudad sin preocuparse de los gastos relacionados con el coche privado ha hecho que muchos conductores se planteen la posibilidad de no tener un vehículo en propiedad, sin tener que renunciar a la funcionalidad.

Esta tendencia ya implantada en grandes ciudades como Berlín o Nueva York, ha demostrado que cada coche compartido ha eliminado la existencia de veinte vehículos privados. Por tanto, no solo se reduce la congestión en la circulación. La reducción de gases contaminantes disminuye drásticamente. El hecho de que cada vez existan más compañías de carsharing eléctrico podría suponer una solución a los problemas de calidad del aire en las grandes urbes.

El carsharing eléctrico potencia la compra de vehículos eléctricos

Uno de los frenos para la expansión del modelo eléctrico es la reticencia de los conductores a pasarse a un tipo de vehículo del que no conocen nada y no están acostumbrados. Frente a esto, el carsharing eléctrico está ofreciendo la posibilidad de ofrecer a los usuarios la oportunidad de descubrir y probar todas las funcionalidades de los coches eléctricos. Y son muchos los usuarios que, después de hacerlo, se pasan a la movilidad sostenible y adquieren su propio coche enchufable.

Este sencillo modo de poder conducir un vehículo eléctrico, sumado a la ampliación del plan MOVALT, hacen que cada vez más conductores se animen a llevar a cabo la instalación de un punto de recarga en sus casas e incluso a tener puntos de carga de coches eléctricos en el trabajo animándose a dar el paso hacia el ahorro y la reducción de gases contaminantes.

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