Vía El Mundo

Esa es la cantidad en caso de no achatarrar un vehículo de más de 10 años. Si se entrega la subvención subirá hasta los 5.500 euros.

La segunda entrega del Plan Moves de ayudas a la compra de un vehículo alternativo llegará con una importante novedad: no se exigirá el achatarramiento de un coche de más de 10 años para obtener la ayuda, aunque en este caso se reducirá la cuantía. Serán 4.000 euros para quien adquiera un coche 100% eléctrico, por los 5.500 que recibirá quien si entregue uno a cambio.

Se entiende que la cuantía será la misma para los modelos de pila de combustible (también de cero emisiones) e inferior para los híbridos enchufables. A las ayudas no pueden acogerse ni los híbridos autorrecargables (caso de un Toyota Prius), ni los coches que pueden usar autogas o GNC (gas natural comprimido)

El cambio que se introduce ahora fue adelantado por la secretaria de Estado de Energía, Sara Aagesen, y el director general del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), Joan Groizard, durante la conferencia digital ‘La Movilidad Eléctrica ante el nuevo escenario mundial’ organizada por la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (Aedive).

La eliminación del requisito de entrega de un coche antiguo, contemplada en el anterior Plan Moves, era una demanda planteada sobre todo por las empresas, que veían así penalizada la adquisición de un vehículo eléctrico. Y también aquellos particulares para quien era su primer automóvil.

Como ya se sabía, el nuevo Moves contará con una dotación de 65 millones de euros, por los 45 millones del anterior. Esa cantidad se destinará mayoritariamente a la adquisición de vehículos, ya que está capítulo absorberá el 70% de los fondos (por el 50% antes). El resto irá para infraestructuras de recarga, sistemas de bicicleta eléctrica compartida y medidas contenidas en planes de transporte al trabajo.

Asimismo, se facilitará la gestión de las adquisiciones por renting y se permitirá que las CCAA, que (por mandato legal) serán las que gestionen los fondos, puedan dar un anticipo a los beneficiarios que lo soliciten y tengan la resolución positiva. Asimismo, se les autorizará para que una parte del presupuesto que manejen, lo destinen a actuaciones propias como puede ser la renovación de sus flotas de vehículos. Del mismo modo que cada región podrá decidir, porque así pasó antes, completar esas ayudas nacionales con otras locales.

Tal y como adelantó La Tribuna de la Automoción, la idea del Gobierno es aprobar la convocatoria de las ayudas a finales de mayo o principios de mes. A este plazo, no obstante, habría que añadir el que necesiten las CCAA para poner en marcha los respectivos programas.

En el anterior Moves, la asignación de fondos entre las distintas regiones creo bastante polémica ya que se llevó a cabo según su peso demográfico y no teniendo en cuenta el potencial comprador en cada región. Por ejemplo, en 2019 en Madrid se vendieron casi el 37% de todos los coches nuevos en España cuando la población no llega al 15%.

La puesta en marcha de este programa se daba por segura antes de la crisis del coronavirus, de modo que su confirmación sabrá a poco. Porque se están subvencionando los automóviles más caros (aunque el precio máximo admitido suba a los 45.000 euros) que, además, a muy pocos clientes les sirve como único coche. De ahí que el sector pida bastante más, hasta los 300 millones de euros en fondos que permitan adquirir vehículos modernos y eficientes, pero con cualquier tecnología a la venta.

En este sentido, los antiguos planes Pive demostraron que eran muy beneficiosos para el Estado. Por cada euro invertido en ayudas, se obtenía un retorno de tres, sobre todo vía impuestos. En caso de que no existan estas ayudas, y teniendo en cuenta el sufrimiento económico de los próximos meses, las asociaciones del automóvil pronostican caídas que podrían llegar al 35% e incluso el 40%. Eso supondría caer hasta las 800.000 unidades, al nivel de los peores años de la última crisis.

Durante marzo, con algo más de medio mes de estado de alarma, las matriculaciones retrocedieron casi un 70%. En lo que llevamos de abril apenas se han despachado 2.250 coches, con un retroceso del 97,2%.

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