Las baterías de los coches eléctricos son el componente de mayor importancia de este tipo de vehículos. De las baterías depende directamente la autonomía del vehículo. Una prueba es que los fabricantes de coches investigan cómo mejorar la capacidad de esas baterías para conseguir hacer más atractivos a los ojos del consumidor los coches eléctricos.

La autonomía de los vehículos eléctricos es la principal variable, precio aparte, a la hora de adquirir un vehículo eléctrico o híbrido enchufable. Es el momento en el que surgen ciertas preguntas ¿y si me deja tirado? ¿y si no tengo dónde recargar mi coche eléctrico? Sin embargo, hay que destacar que la autonomía de los vehículos enchufables ha aumentado hasta doce veces en los últimos años. Además, hay que tener en cuenta el uso que vamos a dar a nuestro coche eléctrico. El 80% de los trayectos que se realizan a diario son interurbanos y no superan los 50 kilómetros.

Características de las baterías eléctricas

Una batería eléctrica es un acumulador de energía en el que se almacena electricidad que será transmitida al motor eléctrico para que el vehículo se mueva.

Existen diferentes tipos de baterías pero todas ellas tienen unos puntos en común:

  • La densidad energética. Es la capacidad que posee la batería para almacenar energía en relación con su peso. Cuanto mayor sea la densidad, mayor autonomía. Se expresa en Wh/kg (Watios-hora por kilogramo).
  • Ciclo de vida. Con cada carga las baterías van perdiendo capacidad. El ciclo de vida de una batería se refiere a los ciclos completos de carga y descarga que aguanta la batería antes de que necesite ser cambiada por otra nueva. Lo más interesante será siempre optar por baterías que soporten cuantos más ciclos mejor.
  • Eficiencia de carga y descarga. Es la energía que realmente entrega la batería.
  • Potencia específica. Es la potencia que suministra la batería. Se expresa en W/kg. Cada batería tiene un límite de potencia. Cuanta más potencia tenga la batería, mejores prestaciones.
  • Velocidad de recarga. Tiempo necesario para la carga de la batería.

 

Tipos de baterías eléctricas

Baterías de plomo y ácido

A día de hoy, no se emplean este tipo de baterías, dada su baja densidad energética y pobre eficiencia. Estas baterías están

Baterías Níquel-cadmio (NiCd)

Este tipo de baterías utiliza un ánodo de oxihidróxido de níquel (NiOOH) y un cátodo de una aleación de hidruro metálico. Tienen una densidad entre 40-60 Wh/kg y su ciclo de vida está entre las 1.500 y 2.000 cargas y descargas. Su alto coste de adquisición no las convierte en las mejores baterías para el coche eléctrico.

Baterías Niquel-hidruro metálico (NiMh)

Muy empleadas por los fabricantes de coches híbridos. Presenta un elevado mantenimiento. Tienen un ciclo de vida de entre 300-500 ciclos de carga y una densidad entre 30-80 Wh/kg. Como inconveniente hay que destacar su elevado coste de mantenimiento.

Baterías Ion Litio

Es el tipo de batería más utilizado ya que poseen un mínimo peso y volumen. No solo son empleadas en vehículos eléctricos. También son utilizadas en ordenadores portátiles, tablets, teléfonos móviles.
Las baterías de Ion Litio son respetuosas con el medio ambiente y apenas requieren mantenimiento. Además presentan un ciclo de vida de entre 400 y 1.200 cargas y descargas y una densidad de entre 100-250 Wh/kg.
Hoy en día son las más empleadas en los vehículos eléctricos.

 

Estas son solo algunas de las baterías que nos encontramos en la actualidad, como ya vimos alguna de ellas completamente en desuso. No obstante hay que destacar que existen otros tipos de baterías que aún están en fase experimental y que tomarán el relevo de las baterías de Ion Litio. Estamos hablando de las baterías con nanotecnologías o las baterías de litio en estado sólido entre otras.

 

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