Vía El Confidencial Digital

Los conductores de las grandes ciudades apuestan por la movilidad eléctrica para reducir la contaminación

La crisis del Covid-19 traerá cambios en la economía y en el consumo. Y uno de los sectores donde se verán esas modificaciones será en el automovilístico. Si bien las recomendaciones del uso del transporte público ha sido una constante de todos los gobiernos de cara a reducir la contaminación, en estos tiempos de pandemia las autoridades aconsejan utilizar coches privados para el desplazamiento con el fin de evitar los contagios.

Según AEDIVE (Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico), los vehículos de dos ruedas y los eléctricos, serán los más demandados tras el Covid-19.

La mejora en la calidad del aire y el miedo inicial a los contagios en el transporte público abre un horizonte dorado para la movilidad responsable y sostenible con los vehículos de dos ruedas y los eléctricos como vencedores”, señalan desde AEDIVE.

Vehículos eléctricos en España

Las cifras son muy significativas. Los españoles cada vez más apuestan por coches híbridos o eléctricos. Las matriculaciones de vehículos eléctricos en España durante 2019 superaron los 24.000 y las de híbrido enchufable, fueron de 7.427. El parque actual estimado de vehículos eléctricos en España es de 76.430 coches. El objetivo del Gobierno de vehículos eléctricos para 2030 es llegar a cinco millones.

Para alcanzar esta cifra, las comunidades autónomas están ofreciendo ayudas para comprar coches eléctricos que van desde los 4.000 euros a los 5.500 si se entrega el coche antiguo a cambio.

Porque, si bien el coche eléctrico es una buena apuesta para los conductores que utilizan su vehículo en las grandes ciudades, el precio es todavía elevado (aproximadamente el doble que un vehículo a motor de gasolina).

Ventajas de comprar un coche eléctrico o híbrido

¿Cuáles son las principales ventajas de comprar un coche eléctrico o un híbrido? En primer lugar, la preocupación por el medio ambiente. Debido a su modo de funcionamiento, los vehículos eléctricos no desprenden ninguna emisión de gases CO₂.

En segundo lugar, como hemos mencionado, en un coche sumamente interesante para aquellos conductores que usan su vehículo principalmente en las ciudades y no solo por reducir la contaminación, sino también por el ahorro de combustible. El menor coste por kilómetro de los vehículos eléctricos hace que estos sean más económicos en el uso diario.

Además, los coches eléctricos están catalogados con la Etiqueta Cero de la DGT, lo que permite aparcar gratis en las zonas de estacionamiento regulado de la mayoría de las ciudades españolas.

Una cuarta ventaja es la reducción de los gastos de mantenimiento, al tener una mecánica menos complicada que los coches a motor con gasolina.

Diferencias entre eléctrico e híbrido

Un estudio publicado por Endesa, explica las grandes diferencias de los dos coches que, aunque ambos vehículos apuestan por la movilidad eléctrica, hay una serie de puntos distintos a tener en cuenta.

La primera gran diferencia entre un coche eléctrico y un coche híbrido enchufable es el sistema de propulsión: mientras el primero es accionado únicamente por un motor eléctrico (alimentado por unas baterías recargables), el segundo cuenta con un sistema doble de propulsión que, además de la mecánica eléctrica accionada por baterías recargables (que a diferencia de los híbridos normales se cargan a través de un enchufe), suma otra tradicional de combustión interna (alimentada por gasolina).

A diferencia de los eléctricos, que emiten cero emisiones y sin ruido, los híbridos enchufables, emiten sonido y las veces que activan su motor térmico, sí contaminan.

Respecto a su autonomía, es decir, la cantidad de kilómetros que pueden recorrer sin recargar, los híbridos en su versión eléctrica ofrecen menos autonomía (50 kilómetros) que los coches solo eléctricos (casi 300 kilómetros).  Sin embargo, su autonomía total es mucho mayor gracias al valor añadido que aporta el motor de combustión y puede ser incluso superior a la de un coche solo de combustión (aproximadamente entre 800 y 1.000 kilómetros).

Por lo tanto, la combinación de dos tipos de mecánica hace que los híbridos enchufables ofrezcan unas prestaciones superiores en algunos aspectos al de los eléctricos, como son la autonomía y su velocidad máxima.

Como hemos mencionado anteriormente, para las grandes ciudades, es más ventajoso en coche eléctrico por su Etiqueta Cero de la DGT mientras que en el caso de los híbridos enchufables solo se obtiene en aquellos con una autonomía mínima en modo eléctrico de 40 kilómetros.

Impuesto de matriculación. Las diferencias entre los coches eléctricos y los híbridos enchufables también afectan al impuesto de matriculación. Los primeros están exentos del pago de este gravamen, mientras que los PHEV (híbridos en sus siglas en inglés) reciben una bonificación en función de su nivel de emisiones.

Por lo tanto, para aquellos conductores que usan más su vehículo en las ciudades, el coche eléctrico proporciona muchas ventajas respecto al ahorro, medio ambiente y estacionar en zonas restringidas.

En cambio, para aquellas personas que son amantes de los largos recorridos pero que también hacen uso de vehículo en las ciudades, los híbridos enchufables son más recomendables por su mayor autonomía.

Puntos de recarga

Este es el gran hándicap de los coches eléctricos: recargarlo cada 300 kilómetros aproximadamente y la disponibilidad de puntos de recarga en carretera. Por eso, para conductores que viajan mucho, es un elemento disuasorio a la hora de comprar un eléctrico.

Este inconveniente es una de las grandes apuestas de las empresas dedicadas a la movilidad eléctrica y recarga de vehículos eléctricos como Emovili una firma que en solo dos años y medio ha instalados más de 1.900 puntos de recarga eléctrica de vehículos tanto en viviendas particulares, empresas o vías públicas.

Porque, aunque el coche eléctrico es más caro que uno convencional, el coste puede compensar y amortizarse si la utilización del vehículo es muy frecuente, sobre todo en las ciudades.

Pero, indudablemente, para disfrutar de un coche eléctrico es fundamental poder cargarlo en casa. Por ello, es importante saber cómo instalar un punto de recarga y cuánto nos puede costar instalarlo en un garaje comunitario además de conocer el presupuesto exacto que variaría en función de la vivienda. La cifra oscila entre los 500 a los 1.000 euros.

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